Editorial vs. Originalidad

Hola a todos, no disfruté mucho en Semana Santa pero por fin terminé las 15 Unidades Didácticas que teníamos que entregar en la academia. Lo cierto es que en clases hablamos mucho de este tema, de lo importante que era hacer nuestras propias unidades, añadiendo actividades significativas y recursos interesantes para, después, poder "vender" nuestra programación en la oposición.
Hace poco, leyendo una breve entrevista en un portal de educación, el docente entrevistado se basaba y justificaba en la necesidad de elaborar proyectos porpios, ajustados a las necesidades reales del aula. Comparto esta opinión, ya que no debemos estar obligados a aceptar propuestas editoriales ajenas a nuestra realidad educativa -aunque puedan parecer perfectas, tentadoras y muy muy cómodas-, ya que si lo hacemos nuestro trabajo en el aula y las actividades realizadas por los niños estarán fijadas de antemano, con una serie de fichas y ejercicios marcados para empezar y terminar en un plazo ya previsto.
En conclusión, podemos servirnos de ellas para buscar ideas pero deberemos modificarlas e intentar mejorarlas, para ajustar las unidades a nuestro contexto de centro determinado y a las características, necesidades y motivaciones de nuestros alumnos. Sólo así, si las impregnamos con nuestras propias señas de identidad, y nunca mejor dicho, nuestra programación de aula -mejor o peor- será real y válida, y de nada servirá aplicarla en otro contexto con alumnado diferente porque los resultados serían fatídicos.


